
La nueva película dirigida por Zach Cregger debutó con cerca de 60 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá y alcanzó aproximadamente 108,3 millones a nivel mundial durante su primer fin de semana.
La franquicia Resident Evil volvió a los cines con un estreno que ya marca un nuevo capítulo en su historia. La película de 2026, titulada oficialmente simplemente Resident Evil, consiguió aproximadamente 60 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá durante su primer fin de semana, convirtiéndose en el mayor debut norteamericano de toda la saga cinematográfica.
La cifra supera con amplitud el récord que mantenía Resident Evil: Afterlife, estrenada en 2010, que había iniciado su recorrido comercial con aproximadamente 26,7 millones de dólares en ese mercado.
El desempeño también fue significativo fuera de Norteamérica. La producción sumó cerca de 48,3 millones de dólares en los mercados internacionales, llevando su recaudación global de estreno hasta unos 108,3 millones de dólares.
El resultado representa un regreso importante para la franquicia, que no estrenaba una película en salas desde Resident Evil: Welcome to Raccoon City en 2021.
Una nueva historia dentro del universo de Resident Evil
La dirección quedó en manos de Zach Cregger, conocido por películas como Barbarian y Weapons. Para esta nueva producción, el cineasta decidió no volver a adaptar directamente las historias protagonizadas por personajes conocidos de los videojuegos, sino desarrollar una trama original situada dentro del universo de Resident Evil.
La película sigue a Bryan, interpretado por Austin Abrams, un mensajero médico encargado de transportar un órgano hacia un hospital cercano a Raccoon City. Durante el recorrido termina atrapado en medio de un brote de criaturas infectadas y deberá atravesar diferentes escenarios mientras intenta sobrevivir.
Cregger ha explicado que su principal referencia fueron los videojuegos de la franquicia, buscando trasladar al cine elementos como la tensión, la exploración, la vulnerabilidad del protagonista y la sensación de avanzar hacia escenarios cada vez más peligrosos.
Buena respuesta inicial de crítica y público
El éxito comercial también ha estado acompañado por una recepción favorable durante sus primeros días en cartelera.
La película registra un 95 % de aprobación entre los críticos y un 91 % entre el público verificado en Rotten Tomatoes. Además, los espectadores consultados por CinemaScore le otorgaron una calificación B+.
Estos resultados muestran un arranque positivo para una saga que durante más de dos décadas ha tenido diferentes etapas en el cine, desde las películas protagonizadas por Milla Jovovich hasta posteriores intentos por acercarse nuevamente al material original de los videojuegos.
Por ahora, Resident Evil no solamente volvió a ocupar el primer lugar de la taquilla norteamericana, sino que consiguió establecer el mejor estreno de la franquicia en Estados Unidos y Canadá.
Las próximas semanas serán determinantes para conocer hasta dónde puede llegar comercialmente esta nueva etapa y si el buen desempeño inicial logra mantenerse después de su fuerte fin de semana de estreno.