
El entorno del actor cuestiona la decisión, mientras persisten diferencias legales tras el divorcio.
La reciente decisión de Maddox, hijo mayor de Brad Pitt y Angelina Jolie, de prescindir del apellido paterno en los créditos de una producción cinematográfica volvió a colocar en el foco público la compleja relación entre los exesposos. El joven fue acreditado como “Maddox Jolie” en la película Couture, donde participó como asistente de dirección, lo que generó reacciones desde el entorno cercano de Pitt.
Según informó TMZ, un amigo del actor interpretó el gesto como parte de un proceso de distanciamiento familiar. La declaración avivó el debate en torno a la dinámica que mantienen ambos actores con sus hijos tras la separación.
El caso de Maddox se suma a otros movimientos similares dentro de la familia. Shiloh completó legalmente el cambio de apellido tras alcanzar la mayoría de edad, mientras que Zahara y Vivienne también han sido identificadas públicamente utilizando únicamente el apellido Jolie en distintos contextos. En algunos de estos casos no se ha confirmado si los cambios fueron formalizados legalmente.
Fuentes citadas por medios como PEOPLE han señalado que la situación resulta emocionalmente compleja para Pitt, quien, según allegados, mantiene el deseo de preservar el vínculo con sus hijos.
Aunque el divorcio entre Jolie y Pitt quedó oficializado, persisten asuntos legales pendientes, incluidos desacuerdos relacionados con bienes compartidos como el viñedo Château Miraval. Personas cercanas al actor han indicado que existe la intención de alcanzar una resolución definitiva que permita cerrar este capítulo.
El caso refleja cómo las decisiones personales dentro de una familia con alta exposición mediática continúan generando repercusiones públicas, en un contexto donde los asuntos legales y emocionales siguen entrelazados.