
La cita celebrada en Estados Unidos, Canadá y México no solo coronó a España como campeona; también pudo representar la última aparición mundialista de varias figuras que marcaron más de dos décadas de fútbol.
La Copa Mundial de 2026 llegó a su fin con la victoria de España por 1-0 sobre Argentina en tiempo extra. El resultado le entregó a la selección europea su segundo título y cerró la primera edición del torneo disputada con 48 equipos. Sin embargo, más allá del campeón, la competencia dejó una imagen que podría adquirir mayor valor con el paso de los años: la despedida mundialista de una generación de futbolistas que transformó la historia reciente del deporte.
Lionel Messi, Cristiano Ronaldo y Luka Modrić volvieron a ocupar un lugar central entre los grandes nombres del campeonato. Aunque sus recorridos fueron diferentes, los tres representan una época caracterizada por la longevidad, los récords, los títulos y una presencia constante en los principales escenarios internacionales.
Dos décadas en la élite mundial
Messi y Cristiano Ronaldo alcanzaron en Norteamérica su sexta participación en una Copa del Mundo, una cifra sin precedentes para futbolistas con minutos disputados en el torneo. El argentino y el portugués comenzaron su recorrido mundialista en Alemania 2006 y, veinte años después, continuaron defendiendo a sus selecciones en la máxima competencia del fútbol.
Luka Modrić, por su parte, disputó su quinto Mundial con Croacia. El mediocampista llegó al torneo con 40 años y volvió a ser uno de los principales referentes de una selección a la que condujo al subcampeonato en Rusia 2018 y al tercer puesto en Catar 2022. FIFA también ubicó a Cristiano, Modrić y Messi entre los jugadores de mayor edad que tuvieron participación en esta edición.
Sus edades y trayectorias permiten hablar del cierre de una generación mundialista, pero no necesariamente del final de sus carreras. Los jugadores podrían continuar participando en amistosos, competencias continentales o partidos oficiales con sus selecciones. La diferencia es que su presencia en el Mundial de 2030 parece poco probable por el natural paso del tiempo.
Despedidas con distintos matices
Cristiano Ronaldo había señalado que el Mundial de 2026 sería el último de su carrera. El delantero portugués cerró así una trayectoria mundialista iniciada veinte años atrás, durante la cual se convirtió en uno de los máximos referentes deportivos de su país.
En el caso de Modrić, su entrenador Zlatko Dalić reconoció que probablemente también se trataba de su última Copa del Mundo, aunque evitó presentar esa posibilidad como una decisión completamente definitiva.
La situación de Lionel Messi es diferente. El capitán argentino no confirmó públicamente su retiro de la selección ni afirmó que la final ante España fuera su último partido internacional. A sus 39 años, condujo nuevamente a Argentina hasta la definición del torneo y recibió el Balón de Plata como segundo mejor jugador de la competencia.
Por eso, resulta más preciso hablar de una posible despedida mundialista que de un retiro definitivo. La importancia del momento no está únicamente en lo que los protagonistas hayan anunciado, sino en la dificultad de imaginar que vuelvan a coincidir en otra Copa del Mundo.
Una generación más amplia
El cambio de época tampoco se limita a Messi, Cristiano y Modrić. Antes del campeonato, FIFA había incluido a Neymar, Mohamed Salah y Kevin De Bruyne entre las figuras que podían estar ante su última participación mundialista. A ellos se suman otros veteranos como Manuel Neuer, Guillermo Ochoa, Robert Lewandowski y varias figuras que fueron protagonistas habituales durante las décadas de 2010 y 2020.
No todos alcanzaron la misma dimensión deportiva ni tuvieron recorridos similares. Sin embargo, compartieron una época en la que sus nombres aparecieron de manera constante en Mundiales, torneos continentales, grandes clubes europeos y premiaciones individuales.
Mientras estos referentes se acercan al cierre de sus ciclos, una nueva generación comienza a ocupar el centro del escenario. Kylian Mbappé, Lamine Yamal, Erling Haaland y otros jóvenes futbolistas representan el relevo de una competencia que nunca deja de producir nuevas figuras. En 2026, ese cambio quedó simbolizado por una España campeona liderada por un grupo renovado y por el reconocimiento de Pau Cubarsí como mejor jugador joven del torneo.
El final de una generación mundialista
El Mundial de 2026 no significó necesariamente el último partido profesional de sus grandes leyendas. Tampoco puede asegurarse que todas abandonarán inmediatamente sus selecciones. Lo que sí parece haber terminado es la etapa en la que Messi, Cristiano Ronaldo, Modrić y otros referentes coincidían dentro de una misma Copa del Mundo.
Durante aproximadamente veinte años, sus goles, rivalidades, títulos y actuaciones acompañaron a distintas generaciones de aficionados. Para algunos, fueron los futbolistas que admiraron durante la infancia; para otros, los nombres que definieron prácticamente toda una vida siguiendo este deporte.
Estados Unidos, Canadá y México 2026 no solo despidieron un campeonato. También pudieron haber sido el escenario del último capítulo mundialista de una generación que dejó de pertenecer únicamente al presente para comenzar a formar parte de la historia.