
El informe busca esclarecer los hechos tras la difusión de versiones en redes y destaca el contexto personal del investigador en sus últimos días.
Las autoridades del condado de Boulder, en Colorado, publicaron un informe detallado sobre los hechos que precedieron a la muerte de David Wilcock, con el objetivo de ofrecer claridad ante el alto nivel de atención pública y la circulación de diversas versiones sobre el caso.
Wilcock, de 53 años, era conocido por su trabajo como autor y conferencista en temas relacionados con fenómenos aéreos no identificados y teorías sobre lo desconocido, además de su presencia en plataformas digitales, donde mantenía una audiencia significativa. Su fallecimiento, ocurrido el 20 de abril de 2026, generó una amplia repercusión en medios y redes sociales.
De acuerdo con la cronología oficial, el propio Wilcock realizó una llamada al 911 en horas de la mañana, en la que expresó la necesidad de asistencia y mencionó dificultades personales. Tras la comunicación, agentes acudieron a su residencia, donde lo encontraron en el exterior de la vivienda en una situación crítica.
El informe detalla que, pese a las instrucciones emitidas por los oficiales para que depusiera un arma de fuego, el desenlace se produjo en un lapso breve. Posteriormente, las autoridades confirmaron que el caso fue clasificado como suicidio, tras completar los procedimientos correspondientes.
Asimismo, el documento incluye declaraciones de familiares, quienes indicaron que el investigador atravesaba un periodo prolongado de dificultades emocionales y económicas. En ese contexto, también manifestaron su intención de que el caso contribuya a generar mayor atención sobre la importancia del acceso a servicios de salud mental.
Las autoridades señalaron que la publicación de la cronología responde a la necesidad de ofrecer información verificada y reducir la desinformación en torno al caso. Por su parte, los allegados del fallecido solicitaron respeto a su privacidad y evitar especulaciones no sustentadas.
El caso pone de relieve la relevancia de abordar los temas de salud mental con responsabilidad y refuerza la importancia de contar con información oficial en situaciones de alto impacto público.