
La cesión de la propiedad marca el cierre definitivo de uno de los últimos vínculos económicos entre la expareja tras su divorcio.
La relación entre Jennifer Lopez y Ben Affleck suma un nuevo episodio, esta vez en el ámbito patrimonial. Tras su divorcio, el actor decidió transferir su participación en la mansión que ambos adquirieron en Beverly Hills, dejando a la artista como única propietaria del inmueble.
La decisión quedó consignada en documentos legales, en los que se establece que la transferencia hace parte de los ajustes derivados de la disolución matrimonial. Con este movimiento, Lopez no solo asume el control total de la propiedad, sino también cualquier beneficio económico futuro en caso de una eventual venta.
La residencia, adquirida en 2023 por aproximadamente 60 millones de dólares, destaca por sus dimensiones y características: 12 habitaciones, 24 baños y una ubicación privilegiada en una de las zonas más exclusivas de California. Sin embargo, su comercialización ha presentado dificultades, permaneciendo durante un periodo prolongado en el mercado sin concretar una venta, incluso tras ajustes en su precio inicial.
Fuentes cercanas a la negociación señalan que existían diferencias en la estrategia de venta. Mientras Lopez consideraba mantener el valor del inmueble, Affleck buscaba agilizar el proceso para cerrar definitivamente ese capítulo. La cesión de su participación, que según reportes se habría realizado sin compensación económica directa, evidencia su intención de desvincularse por completo de la propiedad.
El divorcio de la pareja, oficializado en 2025 tras dos años de matrimonio, dejó algunos asuntos pendientes, siendo esta mansión uno de los más relevantes. Con la transferencia ya formalizada, se disuelve uno de los últimos lazos financieros entre ambos.
Actualmente, cada uno ha continuado con sus proyectos personales y ha adquirido nuevas propiedades. Sin embargo, el futuro de esta residencia en Beverly Hills queda ahora bajo la decisión exclusiva de Jennifer Lopez, quien determinará si mantiene el inmueble o retoma su proceso de venta en el mercado inmobiliario de lujo.